Cómo cultivar jengibre en casa

Cómo cultivar jengibre en casa (sin morir en el intento)

Todo empezó cuando vi un trozo de jengibre olvidado en la cocina. Tenía un aspecto triste, con un brote ridículo saliéndole por un lado. Y pensé: ¿y si lo planto? Spoiler: ahora tengo mi propia mini jungla aromática.

Guía de cultivo sin complicaciones (ni tierra en la alfombra)

1. Consigue un rizoma fresco: Busca uno que tenga “ojitos”, esos brotes pequeños que parecen querer salir corriendo. Mejor si es ecológico. Si ya tienes uno en casa, no lo tires.

2. Remójalo una noche: Esto ayuda a despertar al jengibre de su siesta eterna. Y no, no hace falta ponerle música relajante, con agua basta.

3. Maceta con buen drenaje: Usa tierra rica, húmeda pero no empapada. Planta el rizoma horizontalmente, con los brotes mirando hacia arriba, como si estuviera tomando el sol.

4. Luz y paciencia: Le gusta el calor y la luz indirecta. Olvídate de él unas semanas, solo riega cuando la tierra esté seca. Sí, como con ciertas amistades.

5. Cosecha: A los 4-6 meses puedes empezar a cortar trozos del borde y dejar que el resto siga creciendo. No hace falta desenterrar todo como si buscaras un tesoro maya.

¿Resultado? Un jengibre mucho más sabroso, sin pesticidas, y con una satisfacción absurda cada vez que lo usas en un té o en el curry.

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