infusiones para el dolor de estómago

3 infusiones para el dolor de estómago después de comer

Domingo, comida familiar, demasiada paella y un trozo de tarta “porque hay que probarla”. Resultado: me pasé la tarde en el sofá, con el estómago protestando como si hubiera cometido un crimen. Entonces recordé el consejo de mi abuela: “Nada de pastillas, mejor una infusión que lo arregla todo”. Y tenía razón.

Infusiones que salvan el día cuando tu barriga se queja

Después de una comida pesada, no hay nada como una buena infusión para calmar el estómago y ayudar a digerir. Aquí van tres que nunca fallan y que preparo siempre que me paso con el plato.

1. Infusión de menta: Refrescante y digestiva. Solo necesitas hojas de menta, agua caliente y cinco minutos de reposo. La sensación de alivio llega rápido, casi como un respiro fresco para el estómago.

2. Manzanilla con anís: La clásica de las abuelas, pero con un toque extra. El anís ayuda a reducir gases y la manzanilla calma la irritación. Yo la tomo tibia, y siempre termino diciendo “por qué no hice esto antes”.

3. Jengibre con limón: Sí, otra vez el jengibre. Es mano de santo para la digestión. Ralla un poco, hiérvelo cinco minutos, añade limón y miel si quieres. Te deja ligero y con energía.

Desde que probé estas infusiones, las preparo casi sin pensar cada vez que el estómago protesta. No son magia, pero ayudan y mucho. Además, el ritual de hacerlas ya te relaja un poco.

La próxima vez que termines la comida pensando “me pasé”, recuerda que en cinco minutos puedes tener en la taza un aliado que hace que todo vaya mejor.

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